Los alvéolos pueden encontrarse desde la pared de los bronquíolos respiratorios y los conductos alveolares hasta los sacos alveolares, compuestos por tres o más alvéolos que desembocan en un espacio común, el atrio. Los conductos alveolares continúan a los bronquíolos respiratorios; se diferencian de éstos porque forman largos espacios donde desembocan los alvéolos entre una estrecha pared de una o dos células planas que apoyan sobre unas pocas fibras musculares lisas, formando una estructura que sobresale a la luz denominada «espolón». Los alvéolos, unos 300 millones por pulmón en el ser humano, poseen un diámetro variable que puede llegar a 250 mm, y si pudiéramos extenderlos sobre una superficie plana abarcarían aproximadamente 80 m2. Dos o tres alvéolos desembocan en un espacio común denominado atrio, que a su vez se abre en el conducto alveolar. En los alvéolos es donde se produce el intercambio gaseoso. La pared alveolar constituye el 99% de la superficie i...